Lo mejor del día: salir y andar bajo el sol del invierno limeño, un moliente y un pan con camote, y el final del artículo de Rosa Montero:
"El efecto incredulidad-y-predisposición, que es cuando ya se te ha pasado del todo la borrachera amorosa y verdaderamente no te puedes creer que demonios viste en este imbécil o en esta ceporra por haber sufrido tanto. Momento en el que ya estás dispuesto y más que predispuesto a meterte otra pasión en la cabeza y recomenzar la chifladura. En fin, que tengáis una buena primavera".
Al fin y al cabo no ha sido tan mal día...
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